China refuerza control a exportación de drones de doble uso hacia Estados Unidos

China no tiene más remedio que adoptar las contramedidas necesarias…, incluido el refuerzo de los controles a la exportación de drones, así como de sus componentes clave y tecnología, hacia EE. UU.”, declaró un portavoz del Ministerio de Comercio.

La cartera informó que la medida afecta a drones, componentes y tecnologías incluidas en la lista nacional de bienes de doble uso, cuya exportación a EE. UU. quedará sujeta a un examen individualizado y más riguroso, sin posibilidad de acogerse a procedimientos simplificados de concesión de licencias.

La decisión entró en vigor de forma inmediata, justificada con la Ley de Control de Exportaciones y con la normativa sobre productos de doble uso. China aseguró que esta medida responde a la necesidad de “salvaguardar la seguridad y los intereses nacionales” y cumplir las obligaciones internacionales de China en materia de no proliferación.

Pekín anunció también la suspensión de inspecciones de seguimiento en fábricas por parte de organismos de certificación chinos, la inclusión de empresas estadounidenses de pruebas de cumplimiento en una lista negra y el inicio de investigaciones de seguridad nacional sobre las importaciones de impresoras y fotocopiadoras de oficina, según el ministerio.

Saniones a seis empresas de EE. UU.

Además, China impuso sanciones a seis empresas estadounidenses, entre ellas la compañía de biotecnología Applied DNA Sciences y la firma de investigación geocientífica Stratum Reservoir, prohibiendo a organizaciones y particulares dentro de China “realizar transacciones, cooperar o llevar a cabo otras actividades con ellas”.

Las seis entidades “han ayudado y apoyado las sanciones ilegales de EE. UU. relacionadas con Xinjiang; la naturaleza de sus acciones es flagrante”, afirmó el Ministerio de Comercio chino. La ONU ha advertido sobre posibles crímenes de lesa humanidad en la región de Xinjiang contra la minoría uigur, de mayoría musulmana; acusaciones que China niega rotundamente.

El anuncio chino tiene lugar días después de que Estados Unidos impusiera nuevos aranceles a China y a otros 59 países, sumándose a una serie de medidas comerciales recientes. Las acciones de EE. UU. “perjudican gravemente los derechos e intereses legítimos de China”, dijo el portavoz del gigante asiático.

Presión sobre el sector tecnológico estadounidense

Con esto, China amplía la presión sobre el sector tecnológico estadounidense, después de que, el pasado 22 de junio, Pekín incluyera a diez empresas de Estados Unidos vinculadas a los sectores de defensa, drones, tecnología aeroespacial y tierras raras en su lista de control de exportaciones, prohibiendo a las compañías chinas suministrarles bienes de doble uso.

Aquel mismo día, el Ministerio de Finanzas anunció además restricciones a la contratación pública de productos de 46 empresas estadounidenses, entre ellas fabricantes de aeronáutica, sistemas militares, drones y defensa, en una nueva ronda de represalias comerciales entre ambos países.

La semana pasada, China también acusó a Estados Unidos de intentar “reprimir” a las empresas chinas, después de que Washington prohibiera las importaciones de robots humanoides y cuadrúpedos fabricados en el extranjero, en una medida independiente de los nuevos aranceles.

Controles a la exportación, herramienta clave de Pekín

Los controles a la exportación se han convertido en una de las principales herramientas de respuesta de Pekín frente a las restricciones impuestas por Washington sobre el acceso de empresas chinas a tecnologías avanzadas.

China ocupa una posición dominante en el mercado mundial de drones civiles gracias a fabricantes como DJI, líder global del sector, mientras que el Gobierno considera esta industria un ámbito estratégico tanto por sus aplicaciones comerciales como por su potencial uso militar y tecnológico.

China y Estados Unidos pasaron gran parte del año pasado inmersos en una escalada de guerra comercial, pero alcanzaron una tregua cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, se reunieron el pasado mes de octubre.

Sin embargo, los últimos aranceles estadounidenses contra China y otros socios comerciales han puesto en peligro dicha tregua, y Pekín ha advertido a Washington que no inicie una guerra comercial.