EE.UU. ataca la isla de Larak; Irán responde con misiles contra bases en Jordania

Estados Unidos e Irán intercambiaron nuevos ataques este domingo, en la primera escalada militar directa entre ambos países en más de un mes, luego de que fuerzas estadounidenses destruyeran dos lanzacohetes iraníes ubicados en la isla de Larak, cerca del estratégico estrecho de Ormuz.

De acuerdo con un funcionario estadounidense citado por CNN, las fuerzas de Estados Unidos detectaron que militares iraníes se preparaban para utilizar los lanzadores con el propósito de colocar minas marinas en una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo. El ataque estadounidense fue realizado con drones y destruyó las dos plataformas, según la información difundida por el funcionario.

Residentes de Larak reportaron haber escuchado una explosión, mientras medios iraníes informaron posteriormente de víctimas, aunque sin proporcionar una cifra oficial de muertos o heridos. La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán calificó la operación estadounidense como una “agresión terrorista” y advirtió que sería “castigada”.

Irán responde con misiles y drones contra bases estadounidenses

Horas después del ataque contra Larak, la Guardia Revolucionaria informó que lanzó misiles y drones contra dos bases aéreas estadounidenses ubicadas en Jordania. Un funcionario estadounidense señaló que los misiles dirigidos contra territorio jordano fueron interceptados y que, hasta el momento, no se habían reportado impactos.

El episodio representa la primera acción militar estadounidense contra un objetivo iraní desde el 29 de julio, cuando Washington realizó una “intensa oleada de ataques” contra posiciones militares de Irán en respuesta a un intento previo de atacar instalaciones estadounidenses.

La nueva confrontación ocurre después del colapso de las conversaciones destinadas a alcanzar una salida diplomática al conflicto y del vencimiento del alto el fuego y del plazo de 60 días establecido para buscar una solución negociada. Aunque la administración del presidente Donald Trump había aumentado principalmente la presión económica contra Teherán, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, había advertido que el Pentágono no descartaba nuevos “ataques cinéticos” si fueran necesarios.

El estrecho de Ormuz vuelve a quedar en el centro de la crisis

La isla de Larak se encuentra próxima al estrecho de Ormuz, una vía marítima fundamental para el comercio energético internacional y uno de los principales puntos de tensión desde el comienzo de la guerra. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó recientemente que había concluido operaciones para retirar minas marinas de las rutas internacionales del estrecho. Trump advirtió el martes que cualquier embarcación que colocara nuevas minas sería “destruido de inmediato y de manera sistemática”.

“Las fuerzas estadounidenses vigilan de cerca la zona y siguen preparadas para proteger el libre flujo del comercio a través de esta vía navegable esencial”, afirmó un funcionario estadounidense. Los nuevos ataques se producen mientras Irán y Omán mantienen conversaciones destinadas a restablecer el tránsito marítimo por Ormuz. Qatar y otros países de la región también han respaldado los esfuerzos diplomáticos.

La escalada tuvo además un efecto inmediato sobre los mercados energéticos. La Casa Blanca ha sostenido que no existen actualmente negociaciones directas entre Washington y Teherán sobre la guerra. Mientras tanto, la administración Trump continúa aplicando nuevas sanciones económicas contra Irán y contra países que mantengan vínculos comerciales con el gobierno iraní.

El intercambio de ataques vuelve a elevar el riesgo de una confrontación más amplia en Medio Oriente, especialmente ante la importancia estratégica de Ormuz para el suministro mundial de energía.

Sigue leyendo: