
Estados Unidos reafirmó su compromiso con la defensa colectiva de la OTAN y aseguró que Europa continúa como un “interés fundamental” para Washington, aunque la Administración de Donald Trump reoriente parte de sus prioridades militares hacia el hemisferio occidental y la región del Indo-Pacífico.
El subsecretario de Defensa para Política, Elbridge Colby, transmitió el mensaje este jueves desde Bruselas, donde se reunió con el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Mark Rutte, en momentos en que el Pentágono revisa el despliegue de sus fuerzas en territorio europeo.
“Europa sigue siendo un interés fundamental para Estados Unidos, incluso mientras damos prioridad al hemisferio occidental y a la primera cadena de islas”, afirmó Colby durante su comparecencia en la sede de la Alianza Atlántica.
El funcionario buscó despejar dudas sobre el futuro de la relación transatlántica, pero dejó claro que Washington espera que sus socios asuman una proporción mayor de la seguridad del continente. La estrategia estadounidense apunta a que los europeos se encarguen principalmente de su defensa convencional mientras Estados Unidos conserva capacidades estratégicas para respaldar a la Alianza.
“Hemos pasado de una situación muy distinta hace un par de años, a una en la que mantenemos conversaciones concretas y prácticas sobre cómo avanzar juntos en un mundo donde Europa, un continente obviamente muy próspero, puede asumir, y de hecho está asumiendo, la responsabilidad principal de su propia defensa convencional”, indicó Colby.
El subsecretario insistió en que ese cambio de responsabilidades no supone abandonar la organización. “Estados Unidos mantiene su compromiso con la OTAN y su vínculo con esta Alianza, al mismo tiempo que Europa toma la iniciativa en el apoyo a Ucrania”, señaló.
Colby destacó los esfuerzos de países como Alemania, Polonia y las naciones escandinavas para incrementar sus capacidades militares. También aseguró que Washington quiere conocer cómo los aliados mantendrán a largo plazo las fuertes inversiones en defensa que emprendieron durante los últimos años.
El aumento del gasto constituye uno de los principales cambios dentro de la OTAN. En la cumbre de La Haya de 2025, los aliados acordaron destinar para 2035 el equivalente al 5% de su producto interno bruto a defensa y seguridad: al menos 3.5% para necesidades militares esenciales y hasta 1.5% para infraestructura crítica y otras áreas relacionadas con la seguridad. Además, el gasto conjunto de los aliados europeos y Canadá aumentó cerca de 20% en términos reales durante 2025 frente al año anterior, según datos de la propia OTAN.
Para Washington, ese incremento debe traducirse en capacidades concretas. Colby habló de un modelo que denominó “OTAN 3.0”, con el cual Estados Unidos pretende acelerar la transferencia de mayores responsabilidades hacia sus socios europeos y, al mismo tiempo, revisar la posición de sus fuerzas en el continente.
El funcionario explicó que la evaluación incluye asuntos como bases militares, acceso al espacio aéreo y otras condiciones necesarias para las operaciones estadounidenses. “Necesitamos poder operar eficazmente. Necesitamos previsibilidad”, afirmó, según la agencia AP.
El mensaje llega en medio de nuevas tensiones con Rusia
La reafirmación del compromiso estadounidense ocurrió además después de la sorpresiva visita a Moscú del director de la CIA, John Ratcliffe, cuyo viaje estuvo rodeado de discreción.
El jefe del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia, Sergei Naryshkin, confirmó que mantuvo una reunión de trabajo con Ratcliffe, aunque no reveló el contenido de las conversaciones. El Kremlin informó que el director de la CIA no se reunió con el presidente Vladímir Putin.
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