
La decisión del Parlamento de Líbano de eliminar la pena de muerte recibió el respaldo de Amnistía Internacional, que la calificó como un avance histórico para los derechos humanos. La reforma, aprobada el 11 de agosto, convierte al país en el primero de Medio Oriente en eliminar de su legislación el castigo capital.
Heba Morayef, directora regional de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África, destacó que la medida transforma en una protección legal permanente la suspensión de las ejecuciones que Líbano mantenía desde 2004.
“La decisión de Líbano de abolir la pena de muerte marca un hito importante y una gran victoria para los derechos humanos en el país. La justicia debe fundamentarse en los derechos humanos, no en un castigo cruel e irreversible”, afirmó Morayef.
La nueva legislación sustituye las condenas a muerte por cadena perpetua con trabajos forzados. También tiene efecto sobre las personas que ya habían recibido una sentencia capital. Según datos del Ministerio de Justicia citados por Amnistía, 85 personas permanecían condenadas a muerte a finales de enero de 2026.
Un cambio después de 22 años
Líbano no ha ejecutado a ninguna persona desde el 17 de enero de 2004, cuando se realizaron las últimas ejecuciones. Sin embargo, la pena de muerte permaneció vigente y los tribunales continuaron dictando condenas.
La nueva ley pone fin a esa situación. La agencia Reuters señaló que entre los delitos que podían recibir la pena capital estaban el asesinato y la traición.
El cambio también tiene relevancia regional. La Unión Europea celebró la decisión y afirmó que Líbano se convierte en “el primer país de la región” en abolir la pena de muerte, al tiempo que consideró que la medida puede servir de ejemplo para otros países de Medio Oriente.
De acuerdo con Amnistía Internacional, cuando la ley entre formalmente en vigor, Líbano será el 114.º país del mundo que haya abolido la pena de muerte para todos los delitos. En total, 145 países son abolicionistas en la legislación o en la práctica, mientras 54 mantienen el castigo capital.
Por ahora, aunque el Parlamento aprobó la abolición, la legislación debe completar el proceso formal antes de entrar en vigor. Amnistía indicó que deberá ser firmada por el presidente Joseph Aoun y publicada en el Boletín Oficial.
El avance de Líbano contrasta con la situación de Estados Unidos, donde la pena de muerte sigue vigente en 27 estados. Amnistía Internacional registró 47 ejecuciones en el país durante 2025, casi el doble de las 25 de 2024, la cifra más alta desde 2009. Además, cerca de 1,950 personas permanecían en los corredores de la muerte al cierre de 2025.
El contraste resulta significativo: mientras Líbano convierte en ley una protección definitiva del derecho a la vida, Estados Unidos mantiene la pena capital y registró un repunte de las ejecuciones.
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