
El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) elevó a 3,075 los casos confirmados de ébola, incluyendo 1,354 muertos, por el brote de esta enfermedad declarado en el este del país el pasado 15 de mayo, apenas diez días después de haber rebasado los dos mil casos y poco después de haber superado los mil muertos.
Según el último boletín del Ministerio congoleño de Comunicación y Medios, con datos recopilados hasta el 24 de julio, la tasa de letalidad se sitúa actualmente en el 44 %. Además, 755 pacientes se encuentran en situación de “aislamiento/hospitalización” y 556 personas han logrado recuperarse de la enfermedad, mientras la tasa de rastreo de contactos asciende al 76,4 %.
“Fase de transmisión continuada”
Cinco provincias congoleñas se han visto afectadas por el brote de ébola hasta el momento: Ituri (epicentro del brote), Kivu del Norte, Kivu del Sur y Haut-Uele (este), así como Tshopo (centro-norte).
“Los datos epidemiológicos son ahora más precisos (…). Las actividades de rastreo de contactos siguen avanzando, mientras el refuerzo de la vigilancia y de las capacidades de diagnóstico, en particular gracias a un laboratorio adicional, mejora la detección y la confirmación de los casos en las zonas afectadas”, señaló el Ministerio.
Sin embargo, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de la RDC alertó en su propio boletín de que “los datos indican que la epidemia se mantiene en “una fase de transmisión continuada, con un nivel elevado de circulación del virus”.