
Rusia intensificó sus ataques contra los principales puertos de Ucrania en el mar Negro y volvió a colocar las exportaciones de cereales en el centro de la guerra. Los bombardeos contra Odesa, Chornomorsk y Pivdenny redujeron la actividad portuaria y pusieron en riesgo una de las principales fuentes de ingresos de Kiev.
El momento resultó especialmente delicado para Ucrania, porque coincidió con el inicio de la temporada de cosechas. El país es uno de los principales productores y exportadores mundiales de trigo, maíz y aceite de girasol. Antes de la invasión rusa, cerca de 90% de sus exportaciones agrícolas salían por los puertos del mar Negro.
Ante el panorama, el ministro de Agricultura de Ucrania, Taras Vysotskyi, advirtió que más de 30 millones de toneladas de cereales y oleaginosas podrían quedar sin salida hacia los mercados internacionales si los ataques continúan.
“Una cantidad significativa de la producción, específicamente poco más de 30 millones de toneladas, no se exportará a los mercados internacionales a menos que se resuelva este problema”, afirmó Vysotskyi.
Los puertos quedaron bajo presión
Los ataques con misiles y drones obligaron a suspender en varias ocasiones las operaciones en los puertos ucranianos. Algunas compañías también redujeron sus actividades por temor a que sus barcos quedaran expuestos a los ataques.
Pese a que Ucrania también utiliza rutas terrestres hacia Europa y también el río Danubio para sacar parte de sus productos, pero esas vías no tienen la capacidad suficiente para sustituir al transporte marítimo.
Según la agencia Reuters, las rutas alternativas podrían cubrir entre 50% y 55% del volumen que Ucrania necesita exportar. El resto dependería de que los puertos del mar Negro recuperen su actividad.
La Comisión Europea señaló que el mar Negro todavía concentra alrededor de 90% de las exportaciones ucranianas de cereales, oleaginosas y productos derivados. Las llamadas “rutas de solidaridad” hacia la Unión Europea representan una parte mucho menor del comercio agrícola.
Un golpe de miles de millones de dólares
La ofensiva rusa también golpeó directamente a los agricultores ucranianos. La falta de espacio para almacenar la nueva cosecha y las dificultades para venderla provocaron una caída de los precios internos.
Agencias reportaron que los precios de algunos cereales y oleaginosas descendieron alrededor de 30%. Las pérdidas para el sector agrícola podrían alcanzar entre $1,500 y $3,000 millones de dólares.
El problema también amenaza la próxima temporada agrícola. Si los productores no consiguen vender sus cosechas, tendrán menos recursos para adquirir semillas, fertilizantes y combustible.
El presidente Volodimir Zelenski anunció un paquete de ayuda financiera para los agricultores afectados y pidió apoyo adicional a la Unión Europea.
La situación recordó el bloqueo que Rusia impuso a los puertos ucranianos al comienzo de la invasión a gran escala en 2022.
En julio de ese año, Ucrania, Rusia, Turquía y Naciones Unidas alcanzaron la Iniciativa de Granos del Mar Negro, un acuerdo que permitió establecer un corredor seguro para los barcos que transportaban alimentos desde los puertos de Odesa, Chornomorsk y Pivdenny.
Durante el tiempo que estuvo vigente, el acuerdo permitió la salida de cerca de 33 millones de toneladas de cereales y otros productos alimentarios.
Rusia abandonó formalmente el pacto en julio de 2023. Ucrania, sin embargo, creó después un corredor marítimo propio y logró mantener buena parte de sus exportaciones por el mar Negro.
Por lo tanto, el problema actual por los ataques rusos contra la infraestructura portuaria y las rutas que Ucrania utiliza para mantener sus exportaciones enciende las alarmas a nivel internacional.
Sigue leyendo:
• Katy Perry se molesta con la Casa Blanca por usar una de sus canciones en un video donde ataca a Irán
• Irán dice que atacó objetivos de EE.UU. en Baréin y Jordania incluido un centro de datos de Amazon
• Kremlin rechaza afirmación de Trump de que la escalada militar acelerará el fin de la guerra en Ucrania