La guerra de descalificaciones entre el expresidente Barack Obama y el mandatario Donald Trump continúa luego de que el demócrata lo exhibió por su fascinación de estar rodeado de objetos dorados.
A principios de noviembre del año pasado, el magnate neoyorquino ordenó colocar junto a la entrada de la sala cercana al Jardín de las Rosas una nueva inscripción con letras doradas que decía “La Oficina Oval”.
Sin embargo, la inclinación de Trump hacia la brillantez emanada por el oro no es nueva, pues en varios de sus negocios también exhibe dicho hábito.
Recientemente, utilizó la plataforma Truth Social para presumir cómo había quedado la restauración de dos imponentes estatuas de caballos de bronce de la serie “Artes de la Guerra” ubicadas en Washington D.C., proyecto donde destinó cerca de $5,000,000 de dólares para cambiarles el aspecto opaco que lucían al darles un retoque con pan de oro.
Aprovechando que las elecciones intermedias se encuentran a menos de tres meses de celebrarse, durante invitación que le hicieron a Barack Obama para acudir al programa “Life, Larry and the Pursuit of Unhappiness”, el cual se transmite a través de HBO Max, el expresidente que gobernó al país durante ocho años participó en un sketch dirigido a mofarse del personaje encargado de actualmente despachar desde la Casa Blanca.

Tomando en cuenta que el equipo de producción montó una escenografía para recrear el despacho oval, Obama demostró sus dotes actorales y, mientras le echaba un vistazo al recinto, emitió una irónica frase en alusión a Trump.
“¡Es fantástico! Aunque quiero señalar que no hay ningún letrero dorado en el exterior que diga ‘Oficina Oval’. No puedo creer que no se me haya ocurrido”, expresó con el rostro serio en alusión al conservador de 80 años, lo cual de inmediato provocó risas entre los miembros del equipo de producción.
Cabe señalar que las severas críticas de Obama dirigidas hacia Trump cuando llega a participar en actos públicos, contrastaron con la posición que asumió al tenerlo enfrente durante la asistencia de ambos al funeral del exmandatario Jimmy Carter efectuado en la Catedral Nacional de Washington, el 9 de enero.
Lejos de mostrarse enfadado o serio con el neoyorquino, el hawaiano fue captado muy risueño sentado a su lado y por momentos hasta charlando con él como si estuvieran bromeando, una imagen que le dio la vuelta al mundo.
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