
Mark Carney, primer ministro canadiense, dio a conocer que su gobierno estaría dispuesto a esperar hasta que Estados Unidos haya elegido a un nuevo presidente para negociar un nuevo acuerdo comercial entre ambos países.
Durante una entrevista concedida al sitio web POLITICO, el economista de 66 años reconoció que la relación entre su gobierno y la administración Trump se ha desgastado por las constantes provocaciones del magnate neoyorquino.
“Creo que los canadienses están cansados de esto. Creo que eso es muy evidente”, expresó.
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de postergar un nuevo acuerdo en las relaciones comerciales con su vecino del sur hasta que Donald Trump haya concluido su administración para renegociar con un nuevo presidente en Estados Unidos, Carney no dudó en aceptar que si el proceso de negociación en curso fracasa ese sería paso a seguir.
“Tendremos que hacerlo, si es necesario. Las familias y las empresas estadounidenses también saldrán perjudicadas. No son las beneficiarias en esta situación”, enfatizó.
A partir, del 22 de agosto, cuando Canadá dejó de negociar de manera definitiva un nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos bajo el argumento de que la administración Trump intentó alterar los términos previamente acordados de forma unilateral, imponiendo condiciones inaceptables y “antieconómicas” a altas horas de la noche, inició una etapa de tensión entre ambos gobiernos.
Por órdenes de Trump, entraron en vigor aranceles estadounidenses de 50% sobre bienes canadienses valuados en $20,000 millones de dólares. Sin embargo, Carney respondió aplicando gravámenes equivalentes “dólar por dólar”.
Posteriormente, el 16 de septiembre, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, anunció formalmente la propuesta de crear la figura de “miembro asociado” para Canadá, esto con el objetivo de que el país norteamericano pudiera establecer algún tipo de relación comercial con países miembros de la Unión Europea (UE).
“Estamos trabajando para lograr la asociación más profunda posible, sin llegar a la adhesión debido a nuestra geografía, con Canadá convirtiéndose en el primer miembro asociado de la Unión Europea”, señaló el primer ministro canadiense.
Bajo la perspectiva de Donald Trump, esto representa un “acto hostil” hacia Estados Unidos y amenazó con imponer aranceles masivos y muy severos a los productos provenientes de Europa, amenazando incluso con cortar el comercio con la UE en sectores claves.
El punto es que, lejos de amedrentarse, Canadá continúa firme en su postura de no ceder a todo lo que le exige Trump, pues descarta estarse aprovechando del acuerdo comercial anterior como lo pregona de manera reiterativa el republicano de 80 años.
Sigue leyendo:
• Trump exhibe a Canadá por el presunto maltrato comercial que le brindó a EE.UU.
• Carney admite que Canadá ha examinado el riesgo de una acción militar de EE.UU.
• La Unión Europea dice que la asociación con Canadá “no va en contra de nadie” tras amenazas de Trump