Demócratas eligen a Troy Jackson para enfrentar a Susan Collins por un escaño clave

Los demócratas de Maine ya tienen nuevo abanderado para disputar uno de los escaños más observados rumbo a las próximas elecciones al Senado. Tras la salida de Graham Platner, el partido eligió este sábado al exlíder del Senado estatal, Troy Jackson, quien ahora buscará derrotar a Susan Collins, una de las figuras más conocidas del Partido Republicano.

De acuerdo con información de NBC News, Jackson obtuvo un respaldo abrumador durante la convención demócrata, al recibir 566 votos a favor y cinco en contra, superando ampliamente a los otros aspirantes.

Graham Platner anunció el fin de su campaña tras perder el respaldo del Partido Demócrata.

Un cambio de rumbo para los demócratas

La nominación se produjo luego de que Platner abandonara la contienda tras enfrentar una acusación de agresión sexual, señalamiento que él ha rechazado. Su salida obligó al partido a activar un proceso acelerado para seleccionar a un nuevo candidato antes del plazo fijado por la legislación electoral de Maine.

Jackson, de 58 años, es un leñador de quinta generación y fue presidente del Senado estatal entre 2018 y 2024. Además, comparte varias de las posturas progresistas del senador independiente Bernie Sanders, de cuya campaña presidencial formó parte en 2016.

Durante su discurso de aceptación hizo un llamado a la movilización política: “El poder nunca se otorga simplemente a la clase trabajadora. Tenemos que unirnos y tomarlo”.

Manifestantes se congregaron frente a la oficina de Susan Collins para exigir justicia por la muerte de Joan Sebastián Guerrero.

Una contienda clave para el Senado

La batalla en Maine es seguida de cerca porque podría influir en el equilibrio de fuerzas del Senado. Actualmente, los republicanos controlan la cámara con 53 escaños y los demócratas necesitan recuperar terreno para aspirar a la mayoría.

Jackson también llega fortalecido en el aspecto financiero. Su equipo informó que ha recaudado más de $1 millón desde que inició su candidatura, aunque todavía enfrenta una amplia diferencia frente a Susan Collins, quien dispone de más de $11 millones para su campaña.

Con la nominación ya definida, los demócratas buscarán unificar al partido en torno a Jackson para intentar arrebatar un escaño que consideran estratégico, mientras Collins apuesta por extender una trayectoria que suma cinco mandatos en el Senado.

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