Demócratas y republicanos presionan al Comité de Ética por casos internos de violencia, acoso y abuso sexual

Legisladores demócratas y republicanos están aumentando la presión sobre el Comité de Ética de la Cámara de Representantes para que acelere las investigaciones relacionadas con acusaciones de conducta sexual inapropiada, acoso y violencia doméstica, en momentos en que se acercan las elecciones de mitad de mandato de noviembre. El debate tomó fuerza después de que el comité anunciara investigaciones sobre los representantes Jimmy Gomez, demócrata por California, y Max Miller, republicano por Ohio, mientras continúa una pesquisa sobre Cory Mills, republicano por Florida.

El panel también enfrenta cuestionamientos sobre cuánto tiempo deben permanecer abiertas este tipo de investigaciones. En el caso de Gomez, el Comité de Ética confirmó el 17 de agosto que revisa acusaciones de conducta sexual inapropiada, incluida una relacionada con “contacto sexual inapropiado con una empleada de la Cámara”.

El legislador ha sostenido que sus acciones fueron consensuales y que no violaron las leyes ni las normas de ética de la Cámara. Sin embargo, abogados de una mujer que declaró ante el comité afirmaron posteriormente que ella acusó a Gomez de acoso y agresión sexual.

Legisladores reclaman un proceso más rápido y transparente

El Caucus de Mujeres Demócratas pidió conocer el estado de la investigación, pero sin comprometer la privacidad de las personas involucradas, antes del periodo de restricción de 60 días previo a las elecciones. La petición recibió respaldo de la representante Kat Cammack, presidenta del Caucus de Mujeres Republicanas.

Teresa Leger Fernández, presidenta del Caucus de Mujeres Demócratas, señaló que las investigaciones del Comité de Ética históricamente han tomado demasiado tiempo y reclamó procedimientos más rápidos y eficaces. La legisladora trabaja con Cammack en propuestas para combatir la mala conducta sexual en el Capitolio. Cammack sostuvo que el debido proceso debe mantenerse, pero no puede utilizarse para retrasar indefinidamente una investigación. También afirmó que, si las acusaciones contra Gomez son confirmadas, debería renunciar.

Escándalos no distingue partidos

La controversia alcanza a otros legisladores. Miller enfrenta una investigación anunciada a principios de agosto por acusaciones de violencia doméstica y consumo de drogas ilegales. Su exesposa lo ha acusado de agresiones físicas, señalamientos que el republicano ha negado. Mills, por su parte, ha estado bajo investigación ética desde noviembre de 2025 por diversas acusaciones, entre ellas posibles irregularidades en financiamiento de campañas, conducta sexual inapropiada y uso indebido de recursos del Congreso. Mills ha rechazado las acusaciones.

La investigación continuaba cuando Mills perdió este mes las primarias republicanas frente a Ryan Elijah, por lo que ya no buscará la reelección.

El presidente de la Cámara, Mike Johnson, ha pedido esperar a que avance el proceso antes de sacar conclusiones, mientras que el demócrata Sam Liccardo ha cuestionado que investigaciones de esta naturaleza puedan prolongarse durante meses.

El presidente del Comité de Ética, Michael Guest, ha dicho que estaría dispuesto a considerar modificaciones destinadas a agilizar las pesquisas, aunque señaló que cualquier cambio sobre recursos o jurisdicción debería acordarse entre los líderes de ambos partidos. El caso de Gomez se suma a una serie de controversias que han colocado nuevamente bajo escrutinio la capacidad del Congreso para investigar y sancionar a sus propios integrantes. El Comité de Ética mantiene actualmente varias investigaciones y ha publicado durante 2026 comunicados relacionados con distintos legisladores.

Con las elecciones de noviembre cada vez más cerca, la presión bipartidista se concentra ahora en una pregunta central: cómo garantizar investigaciones rápidas y transparentes sin sacrificar el debido proceso de los legisladores señalados.

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