El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) busca entrevistar a funcionarios del FBI que participaron en el registro de Mar-a-Lago en 2022, como parte de una investigación en Florida que intenta determinar si existió una conspiración contra Donald Trump.
Reuters reportó que cuatro personas familiarizadas con la investigación revelaron que las solicitudes para hablar con exfuncionarios del FBI son voluntarias y no se realizaron mediante citaciones judiciales.
La nueva línea de investigación amplía una pesquisa que hasta ahora se había concentrado principalmente en las actuaciones del gobierno relacionadas con la supuesta interferencia rusa en las elecciones de 2016.

El caso está bajo la supervisión de Joe diGenova, quien regresó al Departamento de Justicia en abril para desempeñar un cargo de asesor del fiscal general. Según AP, diGenova declinó hacer comentarios sobre las entrevistas.
¿Qué ocurrió durante el registro de Mar-a-Lago?
El FBI registró Mar-a-Lago el 8 de agosto de 2022, después de obtener una orden judicial para recuperar documentos que Trump conservaba en su residencia de Florida tras abandonar la Casa Blanca.
Los agentes incautaron más de 100 documentos clasificados, incluidos materiales considerados altamente sensibles. La operación desembocó en una acusación federal contra Trump por presunta retención ilegal de información clasificada y obstrucción de los esfuerzos del gobierno para recuperar los documentos.
Trump ha sostenido durante años que el registro fue injustificado y que las investigaciones en su contra formaron parte de una actuación coordinada de funcionarios federales.

Ahora, los investigadores buscan revisar también las decisiones tomadas por los funcionarios que participaron en aquella operación. AP señala que todavía no está claro si esta revisión podría conducir a cargos penales ni contra quién.
El caso de los documentos fue desestimado
La acusación contra Trump fue desestimada en 2024 después de que la jueza federal Aileen Cannon determinara que el nombramiento del fiscal especial Jack Smith no era válido. Posteriormente, el Departamento de Justicia retiró su apelación tras la victoria electoral de Trump.
Por ahora, la investigación continúa abierta y no existe una acusación derivada de esta nueva revisión. Tanto el DOJ como el FBI no habían respondido públicamente a las solicitudes de comentarios citadas por Reuters.

La pesquisa coloca nuevamente el registro de Mar-a-Lago en el centro del debate sobre las investigaciones federales que enfrentó Trump antes de regresar a la Casa Blanca.
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