
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) concluyó que la actual versión de TikTok ya no está alcanzada por la ley federal que prohibía su descarga en dispositivos del gobierno, una decisión que marca un nuevo capítulo en el debate sobre la seguridad nacional y el futuro de la popular plataforma de videos.
CBS News dio a conocer que la determinación llega seis meses después de que las operaciones de TikTok en el país pasaran a una nueva empresa conjunta controlada mayoritariamente por inversionistas estadounidenses. Aunque ByteDance, la compañía china que creó la aplicación, mantiene una participación minoritaria, el DOJ considera que la estructura de propiedad cambió lo suficiente para que la prohibición deje de aplicar.
¿Por qué cambia la postura sobre TikTok?
En un dictamen de 12 páginas, la Oficina de Asesoría Jurídica del Departamento de Justicia explicó que el Congreso prohibió únicamente la versión de TikTok que mantenía las condiciones de propiedad que generaban preocupaciones de seguridad.
“El Congreso prohibió solo la versión de TikTok que comparte las mismas características problemáticas de propiedad”, señala la opinión jurídica.
Pese a esta interpretación, el gobierno aclaró que cada agencia federal conserva la facultad de decidir si permite o no la aplicación en los dispositivos oficiales de sus empleados. Incluso podrá restringirla por motivos internos, como productividad o políticas laborales.
Persisten dudas sobre la seguridad de los datos
La prohibición original, aprobada por el Congreso en 2022, surgió por el temor de que la información de los usuarios estadounidenses pudiera ser compartida con el gobierno chino debido al vínculo entre TikTok y ByteDance. La empresa siempre negó esas acusaciones.
Tras el acuerdo concretado en enero de 2026, la nueva compañía TikTok US Data Security (TikTok USDS) prometió reforzar la protección de los datos mediante nuevos controles de ciberseguridad. Entre las medidas anunciadas se encuentran el reentrenamiento del algoritmo con datos de usuarios estadounidenses y la supervisión permanente del código fuente por parte de Oracle.
Aun así, el acuerdo continúa bajo escrutinio. Legisladores y competidores tecnológicos sostienen que todavía existen interrogantes sobre si la nueva estructura cumple plenamente con la legislación aprobada por el Congreso, mientras una demanda relacionada sigue pendiente en los tribunales.
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