
Al surgir indicios de que habrían colaborado con un partido político prorruso en los Balcanes, el presidente Donald Trump estaría dispuesto a prescindir de los servicios de dos personajes que lo han venido asesorando.
Recientemente, el diario The New York Times publicó un informe donde advierte que Chris LaCivita y James Blair, consultores externos al servicio del magnate neoyorquino, viajaron a la República Srpska, un pequeño territorio autónomo en Bosnia y Herzegovina, donde este fin de semana se llevarán a cabo elecciones.
Al parecer ambos personajes fueron contratados por el gobierno de la República Srpska a través de un despacho de abogados con sede en Washington para brindar asesoría sobre cómo lograr resultados favorables en los comicios próximos a celebrarse.
A cambio de su compartir su conocimiento, recibirían cientos de miles de dólares, lo cual parece algo licito. Sin embargo, el punto controversial es que la suma cobrada por los estrategas políticos provendría directamente del gobierno de la República Srpska cuyos intereses están alineados a los de Vladimir Putin, presidente de Rusia.
En caso de corroborarse dicha información implicaría reconocer la gran habilidad que tienen LaCivita y Blair para trabajar, al mismo tiempo, velando por los intereses del Kremlin y por los de Washington, pues en menos de un mes se efectuarán las elecciones de mitad de mandato, donde el Partido Republicano enfrenta una amplia posibilidad de ser superado cediendo el control de la Cámara de Representantes y el Senado, entre otras posiciones.
Si se produce dicho escenario, el gran perjudicado sería Donald Trump a quien posiblemente se le trataría de aplicar un impeachment durante los dos años restantes de su administración.
Con el jefe de la nación inmerso en tratar de que sus políticas no sean rechazadas por los demócratas, el gobierno ruso se quitaría de encima la presión estadounidense y prácticamente tendría la mesa puesta para determinar el destino de Europa.
Anticipando el problema que se le viene encima, mediante una publicación en la plataforma Truth Social, el magnate neoyorquino reconoció estar dispuesto a despedir a quien en su momento fungió como asesor principal en su campaña presidencial de 2024, así como al personaje que designó subjefe de gabinete de la Casa Blanca.
“Chris LaCivita y James Blair son consultores externos. No trabajan para mí, salvo como consultores externos. Probablemente tengan numerosos clientes, pero para eso tendrían que preguntarles. Tienen permiso para trabajar para otros, como todos los consultores en Washington, D.C. Desconozco para quién más trabajan, pero, tras reflexionar, les preguntaré y, si hay algún conflicto, los despediré de inmediato“, expuso.
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