El gobierno federal plantea recortar el uso del agua del río Colorado a California, Arizona y Nevada

Ante la disminución en el caudal registrado en el río Colorado, el gobierno federal plantea recortar drásticamente el acceso al agua procedente de esta afluente a los estados de California, Arizona y Nevada.

Incluyendo agua potable y agua para usos agrícolas, industriales y municipales, el rio que serpentea y divide la frontera entre Estados Unidos y México nutre a siete estados.

Sin embargo, cada año su caudal se ha visto mermado por lo que científicamente son los efectos del cambio climático, pero que el gobierno federal sólo reconoce como sequías comunes en el oeste.

Lo controversial del tema es que para algunos estados reducirles el suministro de agua les representaría problemas sociales y económicos de enorme dimensión.

A través de un informe presentado recientemente por el gobierno federal planteó recortarles hasta 3 millones de acres-pie por año de agua a California, Arizona y Nevada, conocidos colectivamente como los estados de la Cuenca Baja del Río Colorado.

Dicha cantidad representa cerca del doble de los 1.6 millones de acres-pie por año que dichos estados han propuesto para los próximos dos años.

La falta de acceso al agua proveniente del río Bravo provocaría una crisis en al menos tres estados de los siete que nutre. (Crédito: Matt York / AP)

El punto es que la escasez de precipitaciones, sumadas a los comportamientos relacionados con la sobreexplotación del agua, incrementan el riesgo de que el río se quede sin el vital líquido abriendo la puerta a un desastre ecológico nunca antes visto, el cual podría ser binacional, pues varias comunidades y ciudades del lado mexicano también se nutren del mismo caudal.

Mediante un comunicado, Doug Burgum, secretario del Interior, definió al nuevo marco decenal relacionado con el río como flexible para tener en cuenta las condiciones hídricas específicas de los próximos años.

“Este marco proporciona la flexibilidad necesaria para responder a las condiciones hidrológicas cambiantes, al tiempo que preserva la oportunidad para que los Estados de la Cuenca continúen trabajando para lograr soluciones duraderas basadas en el consenso”, indica parte del texto.

Cabe señalar que el gobierno federal todavía no ha publicado los planes específicos previstos para la gestión del río bravo durante los próximos dos años, esto, aunque ya amagó con poner en marcha el drástico recorte señalado.