La carrera por uno de los escaños más disputados del Senado dio un giro inesperado. El candidato demócrata Graham Platner anunció la suspensión de su campaña en Maine, luego de ser acusado de agresión sexual por una mujer con la que mantuvo una relación hace varios años.
Aunque Platner rechazó categóricamente las acusaciones y aseguró que son “completamente falsas”, además reconoció que la presión ejercida por el Partido Demócrata, así como la pérdida del respaldo de importantes figuras nacionales, hicieron inviable que continuara en la contienda.
Este paso a la izquierda ahora obliga a los demócratas a buscar un nuevo candidato para enfrentar a la senadora republicana Susan Collins.

Las acusaciones provocan el desplome de la campaña
La denuncia fue presentada públicamente por Jenny Racicot, quien declaró a CNN que Platner ingresó sin autorización a su domicilio en 2021 y la agredió sexualmente.
“Según la definición del diccionario, me violó”, declaró Racicot durante una entrevista con Jake Tapper.
La mujer aseguró que Platner ignoró reiteradamente su negativa y que, durante el encuentro, también desobedeció su petición de utilizar protección.
Horas después de conocerse el caso, Platner publicó un video de 11 minutos en redes sociales para anunciar el fin de su campaña.
“Esto no es una admisión de culpabilidad. Lo hacemos por las estructuras de poder que nos están arrebatando la campaña”, afirmó.
El candidato sostuvo que las acusaciones forman parte de un intento del “establishment político” para impedir su llegada al Senado.
El Partido Demócrata le retiró el respaldo
Las acusaciones desencadenaron una rápida reacción dentro del Partido Demócrata. El líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer; la senadora Kirsten Gillibrand; el senador Bernie Sanders y legisladores como Ro Khanna y Rubén Gallego retiraron públicamente su apoyo y pidieron que abandonara la contienda.

Además, el Democratic Senatorial Campaign Committee (DSCC) anunció que dejaría de invertir recursos en la elección si Platner permanecía como candidato.
La renuncia también modifica el panorama electoral en Maine, donde los demócratas consideran prioritaria la posibilidad de derrotar a la republicana Susan Collins, quien ocupa el escaño desde 1997.
De acuerdo con la legislación estatal, el Partido Demócrata de Maine tendrá hasta el 27 de julio para designar a un nuevo candidato que participe en una de las elecciones al Senado más competitivas del ciclo electoral.
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