La Casa Blanca está a punto de experimentar uno de los cambios de seguridad más importantes de los últimos años. La administración de Donald Trump presentará este jueves nuevos planes para colocar una cerca permanente alrededor de Lafayette Square, el parque público ubicado frente a la residencia presidencial.
La propuesta, impulsada desde hace tiempo por el Servicio Secreto, había sido analizada durante administraciones anteriores, pero nunca consiguió la aprobación definitiva debido a una preocupación que continúa vigente: cómo aumentar la protección del presidente sin convertir los alrededores de la Casa Blanca en un espacio prácticamente inaccesible para el público, así lo reveló The Washington Post.

El proyecto contempla una estructura permanente que permitiría cerrar con mayor rapidez el parque ante una amenaza de seguridad. De acuerdo con AP, la propuesta también incluye grandes accesos y distintas alternativas para integrar o excluir algunos de los monumentos ubicados en Lafayette Square.
Una seguridad presidencial cada vez más visible
La medida forma parte de un paquete más amplio. La administración también analiza un centro permanente para visitantes de la Casa Blanca, que sustituiría las instalaciones temporales utilizadas actualmente para los controles de seguridad. El objetivo es mejorar tanto la protección como el proceso de ingreso de visitantes.
El Servicio Secreto ha defendido la construcción. En documentos presentados ante la Comisión Nacional de Planificación de la Capital, la agencia señaló que la instalación permanente permitirá “fortalecer la seguridad del complejo y mejorar la experiencia de los visitantes”.

La decisión de avanzar con estas obras llega después de varios episodios que elevaron las preocupaciones sobre la protección presidencial, incluidos los intentos de asesinato contra Trump y los disturbios registrados alrededor de Lafayette Square en 2020.
Trump, de hecho, ha dejado claro que respalda las recomendaciones de la agencia. “Es solo decisión del Servicio Secreto. Yo simplemente sigo lo que ellos quieren hacer”, declaró el presidente a periodistas el mes pasado, según el diario antes citado.
El debate por el acceso público
El punto más polémico es precisamente el que frenó la propuesta durante años. Lafayette Square no es únicamente un espacio frente a la Casa Blanca: también es un lugar histórico para turistas, manifestantes y ciudadanos que buscan acercarse al centro del poder político estadounidense.

Historiadores y grupos dedicados a la conservación han advertido que una cerca permanente podría modificar esa relación. Ed Lengel, historiador de la Casa Blanca, resumió la preocupación con una frase contundente: “Se está convirtiendo en una fortaleza”.
El gobierno sostiene que las nuevas medidas son necesarias ante las amenazas actuales.
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