El senador republicano por Kentucky, Mitch McConnell, habló por primera vez sobre la hospitalización que lo ha mantenido alejado del Senado durante las últimas semanas. El legislador de 84 años confirmó a través de un comunicado que sufrió una caída que lo dejó “brevemente inconsciente”, además de desarrollar una neumonía leve, aunque descartó padecer lesiones graves o enfermedades que pusieran en riesgo su vida.
La declaración llega después de varias semanas de incertidumbre y rumores sobre su estado de salud, alimentados por el escaso flujo de información desde que ingresó al hospital el pasado 14 de junio.

McConnell detalla qué ocurrió tras la caída
En un comunicado dirigido a los habitantes de Kentucky, Mitch McConnell explicó que fue sometido a diversos estudios médicos para conocer el origen del accidente y tranquilizar a la opinión pública.
“Mis médicos han confirmado que no me fracturé ningún hueso ni sufrí una conmoción cerebral. No tuve un infarto ni un derrame cerebral. No tengo tumores ni hemorragias”, afirmó el senador.
El líder republicano añadió que actualmente se encuentra en un centro de rehabilitación, donde trabaja para recuperar fuerza antes de regresar a sus actividades legislativas.
También explicó por qué decidió guardar silencio durante casi un mes: “La gente de mi generación a menudo duda en compartir la vulnerabilidad que conlleva envejecer. Incluso estando en el ojo público, siento ese mismo instinto”.

La ausencia de McConnell afecta la mayoría republicana
La ausencia temporal de Mitch McConnell, sumada al fallecimiento del senador Lindsey Graham, reduce momentáneamente la mayoría republicana en el Senado a 51-47, en un momento clave para impulsar la agenda del presidente Donald Trump, aumentar el gasto militar y confirmar nombramientos federales.
Durante su recuperación, el gobernador demócrata de Kentucky, Andy Beshear, llegó incluso a pedir públicamente que el senador informara con mayor transparencia sobre su estado de salud ante la creciente preocupación ciudadana.
La oficina del médico del Congreso informó que McConnell presenta secuelas derivadas de la poliomielitis que sufrió en la infancia, condición que ha provocado varias caídas durante el último año. El reporte indicó que una evaluación médica integral descartó fracturas, problemas cardíacos, accidentes cerebrovasculares, tumores o hemorragias, mientras que la fisioterapia busca disminuir el riesgo de nuevos accidentes.

Aunque dejará el Senado al concluir su mandato en enero, el republicano reiteró que pretende regresar para terminar el trabajo por el que fue elegido.
“Todavía tengo asuntos pendientes que resolver en su nombre y tengo toda la intención de terminar el trabajo para el que me eligieron”, concluyó.
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