Elon Musk volvió a sacudir la contienda política con una inyección de $158 millones destinada a fortalecer a los republicanos en la batalla por el Senado. El dinero terminó casi de inmediato en un grupo que respalda al republicano Ken Paxton, quien enfrenta una disputa cerrada contra el demócrata James Talarico en Texas, un estado clave para el futuro del Congreso.
Según documentos presentados ante la Comisión Federal Electoral (FEC), Musk entregó $75 millones al Senate Leadership Fund el 9 de septiembre y otros $83 millones dos semanas después. Al día siguiente de cada aportación, el comité transfirió exactamente esas cantidades a Texas PAC, una organización que apoya a Paxton y ha financiado publicidad contra Talarico.
El movimiento representa un respaldo financiero decisivo para los republicanos, que buscan conservar el escaño de Texas en el Senado. La contienda se ha vuelto especialmente competitiva porque Talarico ha ganado terreno tanto en las encuestas como en la recaudación de fondos.

Una lluvia de millones para Paxton
De acuerdo con The Texas Tribune, Texas PAC había reportado más de $100 millones en gastos favorables a Paxton y contrarios a Talarico. El gasto publicitario de los grupos externos que participan en la contienda superó los $217 millones al cierre de septiembre, lo que refleja la magnitud de una de las disputas electorales más costosas del ciclo.
Musk también destinó más de $80 millones a America PAC, su propio comité de acción política, entre julio y septiembre. Estas aportaciones marcan su regreso a las donaciones políticas de gran escala, después de invertir más de $250 millones para apoyar a Donald Trump y a otros candidatos republicanos durante las elecciones de 2024.
Talarico amenaza el dominio republicano
El dinero, sin embargo, no garantiza una victoria. Nuevos datos revelan que Talarico recaudó $64 millones entre julio y septiembre, una cifra récord para un candidato al Senado en un tercer trimestre electoral. Su campaña intenta aprovechar el descontento con Paxton y las divisiones internas del Partido Republicano.

El demócrata busca convertirse en el primer candidato de su partido en ganar una elección estatal en Texas en más de tres décadas. Una derrota republicana en este estado podría complicar los esfuerzos del partido por mantener el control del Senado.
La inversión de Musk muestra cuánto está en juego para los republicanos. Su dinero puede ampliar la presencia publicitaria de Paxton, pero el resultado dependerá de los votantes.
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