Supremo frena reglas de Trump sobre voto por correo y mantiene el bloqueo judicial

La Corte Suprema de Estados Unidos frenó este lunes el intento del gobierno de Donald Trump de poner en marcha nuevas reglas para las papeletas de voto por correo antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre, una decisión que mantiene bloqueadas las disposiciones mientras continúa la batalla judicial.

En una breve orden sin firmar, los magistrados rechazaron la solicitud del Departamento de Justicia para levantar el bloqueo impuesto por una jueza federal de Boston, Indira Talwani. El máximo tribunal consideró que “es improbable que el gobierno tenga éxito en el fondo de su impugnación de la orden judicial preliminar del Tribunal de Distrito”.

La decisión representa un revés para la administración Trump, que sostiene que las nuevas reglas son necesarias para combatir el fraude electoral y proteger la integridad del voto por correo.

Las nuevas reglas quedan en pausa antes de las elecciones

Las disposiciones del Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) establecen nuevos requisitos para los sobres utilizados en el envío y devolución de las papeletas, incluidos códigos de barras únicos. También contemplan que los estados entreguen al Servicio Postal determinada información sobre los votantes que recibirán boletas por correo.

La agencia ha señalado que los envíos que no cumplan con los estándares podrían ser rechazados y devueltos a las oficinas electorales. Funcionarios estatales y locales habían advertido que resultaría complicado modificar sus sistemas a pocas semanas de los comicios.

Algunos estados ya comenzaron a distribuir papeletas, mientras que los críticos de la medida alertaron que los nuevos requisitos podrían provocar retrasos y afectar a votantes elegibles. El juez conservador Brett Kavanaugh se sumó a la mayoría, aunque señaló que existe una “probabilidad razonable” de que la normativa pueda estar dentro de la autoridad legal del Servicio Postal. Sin embargo, concluyó que los funcionarios electorales “no tienen tiempo suficiente para implementar razonablemente la norma” antes de las elecciones de 2026.

Estados y grupos de derechos electorales demandaron

La disputa comenzó después de que Trump firmara en marzo una orden ejecutiva que impulsó cambios en las reglas del voto por correo. Una coalición de estados, Washington D.C. y organizaciones defensoras del derecho al voto demandó al gobierno, argumentando que la regulación invade competencias que corresponden a los estados y al Congreso.

Los demandantes sostuvieron que implementar las disposiciones a estas alturas sería “imposible” y advirtieron que “millones de votantes no podrían votar por correo y algunos no podrían votar en absoluto”. El Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito también rechazó suspender el bloqueo de Talwani. Ese tribunal señaló que la norma “probablemente privará del derecho al voto a millones de personas en todo el país, a la vez que ofrecerá beneficios mínimos, si acaso alguno, en la lucha contra el fraude electoral”.

Trump enfrenta otro obstáculo rumbo a los comicios

Los jueces Samuel Alito y Clarence Thomas fueron los únicos que expresaron públicamente su desacuerdo con la decisión del lunes. Alito defendió la amplia autoridad del Servicio Postal para regular el correo y cuestionó los argumentos de los estados que impugnaron la normativa. La administración Trump, por su parte, ha calificado las reglas como “claramente constitucionales” y sostiene que imponen requisitos “modestos” para el manejo de las papeletas.

La Casa Blanca ha insistido en que el voto por correo representa un riesgo para la seguridad electoral, aunque el material del caso señala que la administración no ha presentado pruebas de un fraude generalizado.

La resolución de la Corte Suprema no determina todavía el destino definitivo de las nuevas reglas. Por ahora, los procedimientos vigentes en cada estado continuarán mientras los tribunales analizan la legalidad de la medida, en una disputa que llega a las elecciones del 3 de noviembre, cuando estarán en juego los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.

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