
Una vez más, el presidente Donald Trump se quejó del gobierno canadiense por el presunto maltrato comercial brindado a Estados Unidos durante años y argumenta que por ello les fijó aranceles a sus exportaciones.
Durante un encuentro sostenido con los representantes de los medios informativos en el Despacho Oval, el magnate neoyorquino aseguró llevar buena relación con la mayor parte de sus socios comerciales excepto con su vecino del norte.
“El problema es que han tratado a Estados Unidos de forma muy injusta. Han sido uno de los peores países del mundo. Nosotros nos llevamos bien con China, nos llevamos bien con la gente y hacemos buenos negocios, pero ha sido muy difícil tratar con Canadá. Les han cobrado a nuestros agricultores aranceles del 400% o más. Y se aprovechan de nosotros”, expresó.
Los comentarios del republicano de 80 años tensaron más la relación con el gobierno de Ottawa y ello complica un posible acuerdo para retirar los aranceles impuestos y la prohibición a varios de sus productos y mercancías que ingresan al territorio estadounidense.
Desde antes de su retorno a la Casa Blanca, Trump inició una campaña de presión sobre Canadá advirtiendo que terminaría por convertirse en el estado 51.
En contraparte, el primer ministro canadiense Mark Carney decidió aplicarle gravámenes a los artículos estadounidenses que ingresan a su territorio y además comenzó a negociar con la Unión Europea para tratar de ingresar a los mercados comerciales de sus países miembro.
“Los últimos 40 años han sido un período de mayor integración económica con Estados Unidos. La verdad es que era un negocio fácil, pero eso significó que dependíamos demasiado de un solo socio económico. Está claro que esa época ha terminado”, advirtió el funcionario en un video compartido a principios de este mes.
Aunque a los empresarios canadienses les implicaría un elevado costo desplazar algunas de sus mercancías hacia el otro lado del océano, están dispuestos a cubrirlo, pues consideran que continuar supeditados a los deseos del actual mandatario estadounidense los hace más vulnerables de sufrir futuros incrementos de gravámenes nuevos.
Sin embargo, salir del radar de Trump para convertirse en el primer miembro asociado de la Unión Europea es un desafío complicado para el país de la “Hoja de Maple”, esto a partir de que el conservador de 80 años lanzó una amenaza de cortar su relación comercial con las naciones europeas o bien fijarles aranceles elevados si respaldan a los canadienses.
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