Trump hace campaña en Iowa, donde sus aranceles y política migratoria golpearon al campo

Donald Trump regresó este jueves a Iowa, uno de sus principales bastiones electorales, para impulsar a los candidatos republicanos de cara a las elecciones legislativas del 3 de noviembre. Sin embargo, su visita ocurrió en medio del creciente descontento de agricultores y ganaderos por el encarecimiento del diésel, los fertilizantes y las consecuencias de sus políticas comerciales y migratorias.

El mandatario programó un mitin en el aeropuerto de Sioux City, una región rural donde buscó movilizar a sus seguidores ante unas elecciones más competitivas de lo previsto para el Partido Republicano.

Trump ganó las tres elecciones presidenciales en las que compitió en Iowa y, en 2024, superó por aproximadamente 13 puntos porcentuales a Kamala Harris. No obstante, el aumento de los costos agrícolas, las disputas comerciales con China y las consecuencias de la guerra con Irán complicaron el panorama para sus aliados.

Según la agencia Reuters, los republicanos enfrentaron contiendas difíciles por el Senado, tres distritos de la Cámara de Representantes y la gubernatura estatal.

El campo resintió los aranceles y la inflación

Iowa, uno de los principales productores de maíz, soya y carne de cerdo de Estados Unidos, enfrentó una combinación de bajos precios agrícolas y mayores gastos operativos.

Un informe de la Universidad Estatal de Iowa reveló que los ingresos agrícolas netos cayeron 53% entre 2022 y 2024, tras el auge económico posterior a la pandemia.

A escala nacional, el Departamento de Agricultura (USDA) estimó que los gastos de producción aumentarían 4.5% durante 2026, hasta alcanzar 492,800 millones de dólares. Los fertilizantes registrarían un incremento de 15.3%, mientras los combustibles y aceites subirían 28.8%.

Los aranceles impuestos por Washington y las represalias comerciales de China también complicaron las exportaciones agrícolas estadounidenses, especialmente las de soya, uno de los principales productos de Iowa.

Ante el descontento, la Administración Trump anunció un programa de asistencia por $8,000 millones de dólares y autorizó temporalmente el uso de diésel agrícola con beneficios fiscales en carreteras para reducir los costos durante la cosecha.

Sin embargo, Reuters documentó las dificultades de algunos productores para acceder al combustible y la incertidumbre sobre posibles sanciones estatales.

La política migratoria agravó las dificultades

Las restricciones migratorias de la Casa Blanca también afectaron a empresas agrícolas y procesadoras de alimentos que dependieron de trabajadores extranjeros.

En Ottumwa, Iowa, más de 200 empleados de una planta procesadora de carne de cerdo JBS enfrentaron la pérdida de sus autorizaciones laborales después de que el gobierno federal modificó las condiciones migratorias para ciudadanos de Haití, Cuba, Nicaragua y Venezuela, según Iowa Public Radio.

La importancia de esta fuerza laboral quedó reflejada en las cifras de la Universidad Estatal de Iowa: durante 2024, los empleadores recibieron autorización para contratar a 5,585 trabajadores extranjeros mediante el programa de visas agrícolas H-2A, el triple de los registrados en 2008.

Las restricciones generaron preocupación entre empresarios rurales por la posibilidad de enfrentar mayores dificultades para contratar personal.

El voto rural, una prueba para Trump

El regreso del presidente buscó fortalecer las candidaturas republicanas de Ashley Hinson al Senado y Zach Lahn a la gubernatura, además de respaldar a los aspirantes a la Cámara de Representantes.

La disputa por el Senado enfrentó a Hinson con el demócrata Josh Turek, después de que la republicana Joni Ernst decidió no buscar la reelección.

La guerra con Irán también abrió diferencias dentro del partido. Mientras, Hinson pidió terminar el conflicto ante sus consecuencias económicas, los congresistas republicanos Mariannette Miller-Meeks y Zach Nunn apoyaron una iniciativa para limitar las facultades militares del presidente.

De esta manera, la visita formó parte de una intensa gira electoral por varios estados, con la que Trump buscó conservar las mayorías republicanas en el Congreso.

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