Voto latino, clave en Colorado para definir disputa por el Congreso

Más de 131,000 votantes latinos registrados podrían desempeñar un papel decisivo en una de las contiendas legislativas más cerradas de Estados Unidos, donde el republicano Gabe Evans y el demócrata Manny Rutinel disputan el Distrito 8 de Colorado, un escaño relevante para el control de la Cámara de Representantes en las elecciones del próximo 3 de noviembre.

Una encuesta de McLaughlin & Associates, difundida por la agencia EFE, colocó a Evans, actual representante del distrito, con 48% de las preferencias, frente al 46% de Rutinel. La diferencia quedó dentro del margen de error de 4.9 puntos porcentuales del estudio, realizado en septiembre entre 400 votantes probables por encargo de una organización conservadora.

El sondeo también registró 51% de desaprobación hacia el presidente Donald Trump y 34% de aprobación, en una contienda marcada por el debate sobre economía, inmigración y atención médica.

Según UnidosUS, los latinos representan el 28.5% de los votantes registrados del distrito, equivalentes a aproximadamente 131,460 electores, y constituyen el 30.1% de sus ciudadanos en edad de votar.

La importancia de este electorado cobra fuerza por los antecedentes de la circunscripción, creada después del censo de 2020. En 2022, la demócrata Yadira Caraveo ganó por apenas 1,632 votos, mientras que Evans le arrebató el escaño dos años después por una diferencia de 2,449 sufragios.

Dos candidatos de origen latino y propuestas enfrentadas

Evans, de 40 años, veterano del Ejército estadounidense y expolicía, reivindicó sus raíces mexicanas como parte de su identidad política.

“Mi abuelo, mexicano, peleó en la Segunda Guerra Mundial y recibió dos medallas Corazón Púrpura”, declaró. También afirmó: “Es un hecho que soy miembro de la comunidad hispana”.

El republicano centró su campaña en reducir impuestos, generar empleos y ampliar la producción energética estadounidense para disminuir el costo de vida. También defendió apoyos a pequeños negocios, entre ellos tortillerías, carnicerías y restaurantes.

En materia migratoria, respaldó una combinación de seguridad fronteriza y mecanismos de regularización laboral.

“Desde el Congreso yo pedí que se renueven las visas y los permisos de trabajo, porque necesitamos esos trabajadores. Y promuevo la Ley de Dignidad”, explicó, en referencia a una iniciativa presentada en 2025 que incluyó medidas de control fronterizo y alternativas legales para determinados inmigrantes.

Por su parte, Rutinel, hijo de una inmigrante dominicana y exlegislador estatal, responsabilizó a Trump y Evans del encarecimiento de productos básicos y de los cambios a los programas federales de salud.

“Trump ha aumentado el costo de casi todo y Gabe Evans ha votado con él el 100% del tiempo. Los aranceles corruptos y caóticos de Trump y Evans han elevado el costo de los alimentos y la vivienda, mientras sus amigos multimillonarios se hacen más ricos”, afirmó.

El demócrata también cuestionó las modificaciones a Medicaid y los subsidios médicos, al advertir sobre posibles pérdidas de cobertura sanitaria. Evans defendió esas medidas bajo el argumento de combatir el fraude y el uso indebido de recursos públicos.

Inmigración y economía marcan la contienda

Durante el debate celebrado el 7 de octubre en Berthoud, Colorado, ambos candidatos expusieron sus diferencias sobre seguridad fronteriza, deportaciones y reformas migratorias.

“Tenemos que asegurar la frontera. Tenemos que sacar a los delincuentes de nuestra comunidad y tenemos que trabajar para arreglar el sistema migratorio que no funciona para las personas que intentan hacer las cosas correctamente”, afirmó Evans, según Colorado Public Radio.

Rutinel, en cambio, cuestionó los operativos migratorios de la administración Trump y defendió mecanismos de regularización.

“Necesitamos una reforma migratoria integral y un camino hacia la ciudadanía para los dreamers y aquellos que han estado aquí durante más tiempo”, expresó.

El candidato demócrata también propuso prohibir las aportaciones de comités corporativos a las campañas, restringir las operaciones bursátiles de congresistas y establecer límites a los mandatos legislativos.

El Distrito 8 reúne comunidades urbanas y suburbanas al norte de Denver, junto con zonas agrícolas y energéticas de Colorado, donde el empleo, el costo de vida y las políticas migratorias constituyen preocupaciones relevantes.

Después de dos elecciones resueltas por menos de 2,500 votos, la participación del electorado latino adquiere especial importancia en una contienda que también contribuirá a definir qué partido controlará la Cámara de Representantes durante la segunda mitad del mandato de Donald Trump.

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