Cuáles son los cambios que llegarán las cuentas de menores de edad en Instagram y Facebook

Meta habría alcanzado un acuerdo extrajudicial de enorme calado para cerrar la demanda presentada por una coalición de fiscales generales de Estados Unidos que acusaba a la compañía de diseñar Facebook e Instagram de forma adictiva para niños y adolescentes. El pacto, que aún necesita la aprobación de un juez, combina una compensación multimillonaria con cambios profundos en las cuentas de menores. 

La cifra impresiona incluso en una industria acostumbrada a las sanciones de miles de millones. Meta pagaría al menos $12,100 millones de dólares, aunque el monto podría subir hasta $17,100 millones de dólares si otras grandes plataformas cierran acuerdos comparables con los estados. Algunas comunicaciones de la compañía y coberturas periodísticas redondean el paquete en torno a los $18,000 millones de dólares. 

Las cuentas de menores tendrán límites diarios

La medida más llamativa será un límite predeterminado de dos horas diarias para todos los usuarios menores de 18 años, calculado de forma conjunta entre Facebook e Instagram. La mensajería quedaría fuera de ese cómputo en determinadas circunstancias. Si un adolescente quiere desactivar esa barrera, necesitará la autorización expresa de su padre, madre o tutor. 

Además, las plataformas bloquearán el acceso nocturno para los menores desde la medianoche hasta las 6 de la mañana. Las notificaciones push tampoco podrán llegar entre las 10 de la noche y las 7 de la mañana. Durante el horario escolar, Meta deberá silenciar los avisos para evitar que el móvil compita con las clases. Es una forma de atacar uno de los hábitos más difíciles de cortar, el de revisar Instagram de madrugada con la sensación de que siempre queda una publicación más por ver. 

La compañía también introducirá pausas visibles. Los jóvenes recibirán recordatorios tras 15 minutos de uso continuo y avisos más destacados cuando acumulen 60 y 90 minutos durante el día. La intención es frenar el piloto automático del feed, esa cadena casi infinita de vídeos, recomendaciones y reacciones que puede hacer que una consulta rápida termine robando una hora sin que nadie se dé cuenta. 

Instagram y Facebook cambian su diseño juvenil

Los cambios van más allá del reloj. Meta deberá reforzar la verificación de edad para identificar tanto a usuarios menores de 13 años como a adolescentes de entre 13 y 18. Los menores de 13 años no podrán usar Facebook ni Instagram. El sistema no requerirá necesariamente documentos oficiales de identidad, una decisión que intenta equilibrar la protección infantil con la privacidad de los adultos. 

Las cuentas adolescentes tendrán opciones para abandonar los feeds personalizados por algoritmo y pasar a una cronología basada en las cuentas que cada usuario sigue. También podrán desactivar la reproducción automática de vídeos. El algoritmo dejará de ser la única puerta de entrada al contenido, algo especialmente relevante en un momento en que las plataformas compiten por captar cada minuto de atención. 

Meta ocultará por defecto el número de me gusta y otras reacciones en las publicaciones de adolescentes. La medida busca reducir la presión de la comparación constante y la obsesión por las métricas públicas. A esto se suma la prohibición de filtros cosméticos que imitan cirugías o alteran rasgos físicos de forma extrema, junto con cuentas privadas por defecto y barreras más estrictas para impedir que adultos desconocidos contacten con menores. 

Las restricciones deberían comenzar a llegar a las cuentas de adolescentes durante los próximos cuatro a seis meses y permanecerán activas al menos cinco años. Si TikTok, YouTube u otras plataformas alcanzan pactos similares con los estados, el marco se endurecería todavía más, con límites de uso diarios de una hora por plataforma y bloqueos nocturnos ampliados. 

Meta pagaría hasta $17,100 millones de dólares

El desembolso convierte el caso en una de las mayores penalizaciones vinculadas a la protección de consumidores en Estados Unidos. La Fiscalía General de Nueva York lo presenta como el mayor acuerdo alcanzado con una sola empresa en la historia de su oficina, mientras que Massachusetts lo describe como el mayor pacto estatal de protección al consumidor desde los acuerdos contra las tabacaleras en la década de 1990. La cifra histórica refleja el tamaño del problema y el peso que han ganado las redes sociales en la vida cotidiana de millones de menores. 

El dinero no se repartiría como una indemnización directa entre los usuarios de Instagram o Facebook. Los estados planean destinar los recursos a servicios de salud mental, programas educativos, iniciativas de bienestar digital, formación de profesionales y propuestas para reducir el uso problemático del móvil en las escuelas. Nueva York, por ejemplo, recibiría un mínimo de $819 millones de dólares y podría alcanzar los $1,150 millones si se activa el tramo adicional del acuerdo. 

La demanda se remonta a 2023 y señalaba varios mecanismos presentes en las plataformas de Meta. Los fiscales sostenían que herramientas como el scroll infinito, las notificaciones constantes y los algoritmos de recomendación fueron concebidos para prolongar el tiempo de uso de los jóvenes. También alegaban que la empresa conocía los posibles daños asociados a esos diseños y que no protegió de forma suficiente a los usuarios más vulnerables. Meta ha negado las acusaciones y cualquier responsabilidad legal dentro del acuerdo. 

El caso no se queda en una multa gigantesca. Ese es el detalle que puede cambiar de verdad la experiencia de millones de adolescentes. Meta tendrá que modificar funciones centrales de Facebook e Instagram y aplicar restricciones que hasta ahora eran poco habituales en las grandes redes sociales.

Sigue leyendo:
• Meta enfrenta juicio por acusaciones de 29 estados por diseñar redes adictivas para menores
• Meta acuerda pagar más de $16,600 millones de dólares para resolver las demandas por adicción a redes sociales
• Meta se enfrenta a una posible multa histórica que podría dejarla al borde de la quiebra