
La disputa interna del Partido Republicano por el control del Senado de Estados Unidos se intensifica en Texas, donde el presidente Donald Trump responsabilizó al senador John Cornyn y al estratega Karl Rove de obstaculizar la candidatura de Ken Paxton, quien enfrenta dificultades para superar al demócrata James Talarico en las encuestas.
A pocas semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, la contienda amenaza con convertirse en una oportunidad para los demócratas en un estado que durante décadas ha sido uno de los bastiones republicanos más importantes del país. Trump lanzó sus acusaciones el jueves mediante una publicación en Truth Social, en la que defendió a Paxton, actual fiscal general de Texas, y criticó a quienes considera responsables de debilitar sus posibilidades electorales.
“Lamentablemente, y de forma muy estúpida, John Cornyn y su amiguito, el super republicano moderado Karl Rove, están haciendo todo lo posible para dificultar que Ken Paxton, el mejor fiscal general en la historia de Texas y uno de los mejores de Estados Unidos, gane las próximas elecciones de mitad de mandato”, escribió.
Cornyn perdió frente a Paxton en las primarias republicanas de mayo y desde entonces se ha mantenido al margen de su campaña. Rove, exasesor del presidente George W. Bush, también ha cuestionado las posibilidades del candidato republicano, aunque no ha respaldado públicamente a Talarico.
La tensión refleja las divisiones entre el sector tradicional del partido y el movimiento conservador alineado con Trump. Algunos republicanos consideran que el historial legal de Paxton y sus dificultades para atraer a votantes moderados podrían poner en riesgo el escaño. El fiscal general ha enfrentado acusaciones de fraude, un juicio político impulsado por republicanos estatales y una investigación por presunto abuso de poder. Sin embargo, nunca ha sido condenado por un delito.
Talarico gana terreno mientras crece la preocupación republicana
Las encuestas recientes muestran una contienda competitiva. Decision Desk HQ colocó a Talarico dos puntos porcentuales por delante de Paxton en su promedio de sondeos, mientras que una encuesta de la Universidad Marista encontró que 56% de los votantes consultados tenía una opinión desfavorable del fiscal general, incluidos una quinta parte de los republicanos y siete de cada diez independientes.
El demócrata también aventaja a su rival en recaudación de fondos. Talarico reportó 64 millones de dólares durante el verano, frente a los 18 millones declarados por Paxton en el mismo periodo. El super PAC MAGA Inc., respaldado por Trump, destinó 10 millones de dólares a la contienda a principios de septiembre. Además, documentos recientes atribuyen al empresario Elon Musk una aportación de 158 millones de dólares a un super PAC favorable al candidato republicano.
Según AdImpact, el gasto publicitario total de la contienda ya superó los 500 millones de dólares, con los anunciantes republicanos responsables de más de la mitad. Pese a esa inversión, algunos republicanos dudan de que el dinero sea suficiente para revertir la tendencia. El gobernador Greg Abbott podría convertirse en una figura decisiva, aunque ha concentrado sus esfuerzos en su propia campaña de reelección y no acompañó a Trump y Paxton durante un acto reciente en San Antonio.
La negativa a debatir también presiona a Paxton
Otro punto de controversia es la resistencia de Paxton a participar en un debate con Talarico. El demócrata ha solicitado un encuentro público y Trump también ha presionado para que ambos confronten sus propuestas. Aaron Kall, director de debate de la Universidad de Michigan, señaló que evitar estos encuentros puede reflejar dudas sobre la capacidad de un candidato para defender sus posiciones ante los votantes.
La campaña republicana enfrenta así una combinación de encuestas ajustadas, cuestionamientos internos y dificultades para ampliar su respaldo electoral. El consultor republicano Vinny Minchillo describió la situación como parte de la turbulencia habitual de una competencia reñida y advirtió que, si Paxton pierde, la responsabilidad podría recaer en múltiples actores del partido.
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