Le negó un peinado diciendo que era vieja y sucia…
La habitación privada del hospital era elegante, amueblada con muebles de madera y flores frescas que desprendían un aroma suave. Doña Rosa, una anciana de rostro amable pero cansado, estaba sentada en la cama con las manos entrelazadas por los nervios. Hoy venía a verla su nieto, y ella quería lucir arreglada para recibirlo. En … Leer más