Parte 2: Esta moneda solo hay dos… he estado buscándote toda mi vida
La cámara se mantiene en un encuadre ajustado, cerrado, casi íntimo, centrado exclusivamente en los rostros de los dos personajes para maximizar cada matiz emocional, cada temblor de labios, cada destello de sorpresa o dolor en los ojos. El imponente pasillo militar de mármol queda fuertemente desenfocado en el fondo, reducido a manchas de luz … Leer más