La magia de Lionel Messi no alcanza y el Inter Miami se hunde en un drama en la MLS

Parece que el encanto de Lionel Messi perdió la brújula y ya no le alcanza para salvar al Inter Miami. Entre el doloroso momento personal que atraviesa el astro argentino por su luto y una sequía de triunfos que ya cala hondo, las Garzas pasaron de vivir una mala racha a meterse en un auténtico drama dentro de la Major League Soccer.

La prueba de que el agua les llegó al cuello se dio este sábado ante su propia afición, donde el Toronto FC les pintó la cara en un partido que desnudó por completo el mal momento del equipo dirigido por Guillermo Hoyos.

Aunque el Inter se mantiene de milagro en el segundo puesto de la Conferencia Este, la realidad es que el líder Nashville ya los ve desde arriba y con una ventaja cómoda, mientras que Miami arrastra una racha espantosa donde apenas rescató un puntito de los últimos quince disputados.

Si rascamos un poco en las estadísticas, la crisis no es nueva. Sumando los tropiezos de la MLS y el fracaso en la Leagues Cup —donde ni las manos metieron al quedar fuera en la fase de grupos—, las Garzas llegaron a este fin de semana con la moral por los suelos tras hilar caídas dolorosas ante Monterrey, León y la goleada sufrida contra Nashville, además de un gris empate frente al Philadelphia Union.

Por eso urge ganar en casa, pero el boleto les volvió a salir caro. Tras una primera mitad ríspida, de mucha falta y pocas ideas, donde Luis Suárez y Germán Berterame intentaron prender la mecha sin éxito, la visita esperó el momento exacto para pegar el zarpazo.

La pesadilla se consumó en el complemento. Al minuto 59, un par de descuidos groseros en la salida de Miami le dejaron la mesa servida a Josh Sargent, quien metió un zapatazo desde las afueras del área para batir la portería de Dayne St. Clair.

Las Garzas ni siquiera habían asimilado el golpe cuando, apenas tres minutos después, Derrick Etienne se encontró con un balón suelto en el área chica para empujar el 2-0 definitivo. En el palco y la cancha la incredulidad era total, especialmente en el rostro de un Messi que estuvo maniatado y seco por la muralla defensiva canadiense.

Hubo una ligera esperanza al minuto 82, cuando Rodrigo De Paul frotó la lámpara y filtró un pase milimétrico para Messi, quien definió como los grandes en el mano a mano ante Gavran, colgando el gol número 923 de su histórica carrera.

Sin embargo, las ganas no bastaron y el reloj se consumió. El Inter Miami volvió a pecar de una defensa de cristal y ahora tendrá que lamerse las heridas antes de recibir el próximo sábado al CF Montréal, sabiendo que Nashville ya se les escapó a diez puntos de distancia en la cima. Por su parte, el Toronto FC revivió en la campaña y se metió de lleno en los puestos de play-in.

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