Pentágono retira temporalmente nuevas pruebas obligatorias de testosterona para militares

El Pentágono retiró temporalmente las directrices clínicas que establecían nuevas pruebas para detectar deficiencia de testosterona entre integrantes de las Fuerzas Armadas, apenas un día después de publicar los protocolos que debían comenzar a aplicarse de inmediato.

Un funcionario estadounidense confirmó el jueves que el Departamento de Defensa decidió retirar el documento para realizar actualizaciones. La dependencia señaló que la guía provisional sobre las pruebas de detección para personal en servicio activo y de la reserva continúa vigente y que una versión definitiva será publicada próximamente.

Los documentos retirados habían sido publicados el miércoles por la Agencia de Salud de la Defensa bajo el título de “Guía clínica para la optimización de la salud y el rendimiento humano”. Los enlaces posteriormente dejaron de estar disponibles y mostraban un aviso de “Página no encontrada”. La iniciativa había sido anunciada en julio por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien defendió la evaluación hormonal como parte de una estrategia para mejorar la salud, el rendimiento y la preparación de los militares.

Médicos cuestionan los beneficios de las pruebas generalizadas

Las directrices establecían que los hombres de 30 años o más serían evaluados mediante un cuestionario que podría conducir a un análisis de sangre para determinar sus niveles de testosterona. En caso de detectar hipogonadismo, se contemplaban evaluaciones adicionales y, cuando estuviera indicado, terapia de reemplazo de testosterona.

Para las mujeres militares se contemplaban preguntas sobre síntomas relacionados con posibles alteraciones hormonales, incluidos problemas que pudieran estar asociados con la denominada deficiencia energética relativa en el deporte, conocida como RED. La decisión de retirar temporalmente las directrices ocurre mientras especialistas médicos cuestionan si realizar pruebas generalizadas puede mejorar realmente la preparación militar.

La Asociación Americana de Urología y la Sociedad de Endocrinología no recomiendan realizar pruebas sistemáticas de testosterona en personas sin síntomas específicos.

Algunos especialistas también advierten sobre los riesgos de administrar testosterona sin una indicación médica clara. El tratamiento puede agravar la apnea del sueño, elevar el número de glóbulos rojos, afectar la fertilidad y generar otros efectos adversos.

Hegseth ha sostenido que el objetivo de la iniciativa es fortalecer al “combatiente individual” y optimizar su rendimiento y salud a largo plazo. El Departamento de Defensa, por su parte, reiteró que mantiene su compromiso de atender las deficiencias hormonales y proteger la salud de los integrantes de las Fuerzas Armadas mientras trabaja en una versión actualizada de las directrices.

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