“Arco del Triunfo” de Trump en Washington comenzará a construirse en dos semanas: Doug Burgum

Los trabajos de excavación para construir el “Arco del Triunfo” promovido por el presidente Donald Trump podrían comenzar dentro de las próximas dos semanas, anunció el secretario del Interior, Doug Burgum, entre cuestionamientos sobre su tamaño y su impacto en la capital.

Burgum informó el jueves que el gobierno se prepara para iniciar las obras del monumento, que tendrá una altura de 250 pies, unos 76.2 metros, en referencia a los 250 años de la independencia de Estados Unidos. La estructura estará ubicada en Memorial Circle, en la isla de Columbia, entre el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington.

“Nos complace anunciar que, tras una espera muy larga (¡más de 125 años!), estamos preparando el inicio, durante el próximo período de dos semanas, de los trabajos de excavación necesarios para el Gran Arco Triunfal y Mirador Militar”, escribió Burgum en redes sociales. Burgum presentó el proyecto como un nuevo símbolo de Washington y homenaje militar.

Un monumento que divide opiniones

El diseño contempla una figura de la Victoria Alada en la parte superior y leones dorados en la base. Por sus dimensiones, el arco superará al Arco del Triunfo de París y será una de las obras más visibles impulsadas por Trump en Washington. El proyecto ha generado críticas de defensores del patrimonio y opositores, quienes consideran que la estructura podría alterar el paisaje monumental de Washington, eclipsar otros sitios históricos y complicar el tránsito durante la construcción. Documentos divulgados en junio estiman que las obras podrían extenderse entre dos y tres años.

El costo total no ha sido determinado. La Fundación Nacional para las Humanidades destinó $15 millones para el proyecto, aunque se desconoce qué proporción de los gastos cubrirá. La obra también enfrenta cuestionamientos legales. Los terrenos están bajo administración del Servicio de Parques Nacionales y críticos sostienen que el proyecto requiere una autorización explícita del Congreso.

Burgum rechaza esa interpretación y sostiene que el Congreso y distintas comisiones del Congreso establecieron históricamente que una estructura monumental debía adornar Columbia Island. Según el funcionario, el sitio permanece como una rotonda sin un tratamiento monumental significativo. La iniciativa forma parte de los esfuerzos de Trump por transformar físicamente Washington durante su segundo mandato.

Otro proyecto es el nuevo salón de baile de la Casa Blanca, cuya construcción implicó demoler el Ala Este.

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